Quiénes somos



Centro Cristiano

Faro de Esperanza, con acuerdo ministerial N° 0144 del 11 de septiembre del 2009, es una institución cristiana evangélica, para-eclesiástica, sin fines de lucro y constituida legalmente en el Ecuador bajo la figura de Centro Cristiano.

Misión

Faro de Esperanza es una organización cristiana evangélica dedicada a promover la evangelización, edificación, restauración, desafío y servicio de niños, jóvenes y adultos de sus iglesias, ministerios y comunidades socias en Ecuador y en el extranjero a través de sus Ministerios.

Visión

Faro de Esperanza aspira a que cada niño, joven y adulto de nuestras iglesias, ministerios y comunidades socias en Ecuador y en el extranjero tenga la oportunidad de escuchar el evangelio, ser edificado, restaurado, desafiado y servido a través de nuestros Ministerios; y que sea empoderado hacer lo mismo con otros.

Ministerio

Guiar a niños, jóvenes y adultos a la comprensión de su condición de pecadores, al arrepentimiento y al conocimiento del mensaje transformador de Jesucristo. Mostrándoles el amor de Dios, hablando y testificando de la obra que Cristo hizo en la cruz, enseñando sobre el perdón de los pecados gracias al sacrificio de Jesucristo y afirmando que, una vez que la persona ha nacido de nuevo y ha reconocido a Jesús como Salvador, se convierte en hijo de Dios, discípulo de Jesucristo y es bienvenido al Cuerpo de Cristo.

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Mateo 28: 19 y 20

Promover el crecimiento, formación, capacitación y comunión de niños, jóvenes y adultos para que lleguen a un conocimiento pleno de la Palabra de Dios, para que conozcan y amen a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo, y para que desarrollen sus dones y con ellos ayuden a edificar el Cuerpo de Cristo.

Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor. Efesios 4: 11-16

Animar y desafiar a niños, jóvenes y adultos que, por cualquier razón, han fallado o caído a volver al amor y fe en Dios que profesaron cuando conocieron al Señor Jesucristo; mostrándoles el perdón, el amor, la misericordia y la gracia de Dios, involucrándoles en los diferentes Ministerios, Programas y Proyectos y ayudándoles en su vida espiritual, llevando un seguimiento de su evolución junto con su iglesia local.

Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña. Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro; porque cada uno llevará su propia carga. El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye. No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe. Gálatas 6: 1-10

Empoderar y desafiar a niños, jóvenes y adultos al servicio, al amor y a las buenas obras, poniendo en práctica los dones que se les han atribuido a cada uno, siendo influencia en sus comunidades por su buen vivir, considerando que cada uno, como miembro del Cuerpo de Cristo, tiene un propósito, un rol y una función que cumplir en el Reino de Dios.

Mantengamos firme la esperanza que profesamos, porque fiel es el que hizo la promesa. Preocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras. No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca. Hebreos 10:23-25

Animar a niños, jóvenes y adultos a involucrarse en el servicio, con especial énfasis en sus iglesias locales, desafiándoles a ejercer el o los dones que les fueron atribuidos por el Espíritu Santo cuando fueron salvos, animándoles a buscar el propósito y función específica y fundamental que tienen para la edificación del Cuerpo de Cristo.

Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica. Efesios 2:10

Campamento

El Centro Cristiano gestiona el cuidado y administración del Campamento Faro de Esperanza, espacio físico que se encuentra ubicado en la costa del Pacífico, en la ciudad de General Villamil Playas, provincia del Guayas, en Ecuador.

Misión

Estamos para brindar un lugar adecuado y apartado para el desarrollo de programas en el que confluyan la diversión, la comunión y el fortalecimiento de la Iglesia.

Visión

Llegar a ser un lugar que brinde la seguridad y comodidad para el desarrollo de actividades en beneficio la Iglesia.